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Porque no se quita mi dolor?

Es muy posible, que si usted tiene un dolor de años de duración, el problema que le aqueja sea un “Dolor Crónico”.
El dolor crónico es una enfermedad aparte y diferente de la que lo ocasionó, tiene un enfoque distinto en el diagnóstico y tratamiento, esto es debido a cambios Neuroplásticos en su cerebro, es decir, su cerebro tiene “aprendida” la señal de dolor.
Es muy importante que el dolor sea tratado antes de 6 meses de su inicio o es posible que se “cronifique”.

 

 

 

Se considera dolor crónico a aquel que dura más de 3 o 6 meses, dependiendo del criterio de las diferentes sociedades científicas. Este tipo de dolor conlleva un reto terapéutico especial. Se estima que la prevalencia de dolor crónico en las poblaciones europeas es de alrededor  del 20%, siendo el dolor lumbar la causa principal de dolor crónico moderado a intenso.

El dolor crónico es un problema multifactorial que incluye componentes tanto físicos como psicológicos, como ansiedad, movilidad reducida, alteraciones del sueño y del apetito y depresión. Estos síntomas están relacionados con una reducción demostrable de la calidad de vida de los pacientes y a una limitación de su desempeño laboral y de la función social y requieren del uso frecuente de recursos sanitarios, todo lo cual contribuye a generar una carga socioeconómica importante. En concreto, el dolor y la discapacidad asociada a los trastornos musculoesqueléticos tienen un efecto negativo sobre la calidad de vida y constituye una de las principales causas de ausentismo laboral.

La carga económica y social del dolor crónico intenso se deriva tanto de los costes directos inherentes como de los costes indirectos. Debido a su elevada prevalencia e impacto sobre los pacientes y la sociedad, el dolor crónico no oncológico debe ser reconocido como un problema sanitario importante.